Cancer

Tienen un profundo sentido cívico. Constituidos con la fibra de los patriotas, sin embargo, el temor al propio fracaso muchas veces los lleva a actuar en forma indirecta. Carecen del matiz político competitivo, y lo saben. Defensores de los intereses históricos, territoriales y soberanos. Se sienten atraídos por las doctrinas por lo que raramente se confesaran agnósticos. Introducen en la política un sentido casi religioso que otorga un patina dogmática. Son, en sentido ético, poco flexibles. Podría decirse que un código natural del deber acompaña las manifestaciones básicas de comportamiento cotidiano. Suelen ser muy aprensivos. Por perjuicios fuertes que influyen en la elección de una carrera o estilo de vida. Los de este signo se metamorfosean con cada mudanza lunar. Están animados por las emociones cambiantes. Inescrutables, poseen una tendencia a sublimar los pesares que brotan de su bien disimulada inseguridad. Incluso también de las desilusiones, a las que se precipitan junto con los castillos en el aire que edifican con excelentes disposición. Siempre se mueven en el borde, en la penumbra que hay entre la realidad y la imaginación. Pero prefieren lo conocido. Estos personajes no rompen el primer vínculo jamás. No toleran el abandono y la interrupción. Especialistas en estratagemas, saben como salir del laberinto. Su vida interior es activa. Funciona como una computadora emocional que registra lo que acontece a la vida del inconsciente para luego programar las decisiones y producir los hechos. No es fácil conocerle el contenido e sus motivaciones. Configuran el cordón umbilical del mundo.