Capricornio

Se muestran reacios a participar de actividades publicas y sociales pero cuando aceptan, no escatiman si cooperación y aportan inteligentemente su talento planificador. En la política, les atraen muy pocos cargos llamativos, pero se interesan por los manejos ideológicos, en la retaguardia, como los asesoramientos. Se convierten rápido en la eminencia gris. Incrédulos con respecto a los gobiernos paternalistas y totalitarios, prefieren la libre expresión democrática. Nunca ocultan su desagrado frente a la política bullanguera y carente de ética. En el fondo son sectarios pero lo disimulan y se pronuncian a favor del pluralismo. En público, evitan comprometerse a priori. Salvo en casos de una ecuación religiosa bien asimilada, se inclinan más a la filosofía que a la religión. Son descreídos y en un significado numero, escépticos. Les cuesta depositar su fe en su ente supremo. Las normas de sus vidas se rigen por preceptos casi ascéticos, ya que son humildes y con dominio sobre sus apetencias. En este grupo se inscriben infinidad de monjes, gurues, ermitaños, etc. Su tendencia al escepticismo los distancia de los problemas humanos. Temen sufrir. Pero al mismo tiempo, les cuesta liberarse del círculo mental que los arrastra hacia estados crónicos de ensimismamiento. Su replegamiento guarda un secreto anhelo de poder mesiánico Todo el que disiento conillos, esta contra ellos. Polémicos y frontales, detectas agresiones donde no siempre las hay. Y así reaccionan en plan de defensa. Muy susceptibles. Son seres en estado de alerta, lucido, expectante. Se inscriben en la resistencia. Se oponen al poder porque lo consideran autoritario, corrupto, mentiroso. Su vida emocional se asimila a la visión de un calidoscopio cuya imagen aparece fragmentada.