Sagitario

En la política cultivan un estilo de confraternidad. De tendencia cívica y legalista, partidarios del orden y la autoridad sustentan ideales, a veces quijotescos. Paradójicos, librepensadores, creen en la libertades aun a costa de una mano dura. En religión, rara vez se manifiestan agnósticos a no ser que hayan recibirlo una educación laicista. Su alegría de vivir radica en su fe en la dignidad y en los lazos sociales. Quisquillosos, poco prácticos, moralistas sin quererlo. Ante el peligro mucho mas espectaculares y efectistas que decididos. Sobreactúan Y en esa escenificación permanente les asoma una pizca de delirio que los lleva a bregar por causas imposibles. Este tipo de personalidades por un lado aspiran y extraen de los objetos y de los humanos la esencia de la vida, por el otro lado, el ímpetu de sus pasiones los impele a trascender lo cotidiano. La proyección de su sexualidad los desborda. Pecan de románticos; aventureros, exploradores de la vida. Y dinamizadores de las relaciones sociales. Son los entretenedores clásicos. Saben como atraer y agradar. Manifiestan una fresca cordialidad pero se rigen por normas dogmáticas. Su fe es instinto y conocimiento de vida. Practican todo lo que desempeñe un rol fáustico y permita vislumbrar la mano de la providencia. Viven reciclándose una y otra vez, y bajo un barniz de frivolidad disimulan sus derrotas. Son nostálgicos; les pesan las distancias y las perdidas. Para ellos, la vida es un juego y espectáculo. Capaces de explorar todas las vivencias reflejan bien ese estado especial del alma que se llama entusiasmo. Se identifican con los héroes, adhieren a una ideal triunfalista. Luchan por destinos éticos.